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Hace algunos meses que los medios tecnológicos dedican especial atención a los sistemas de pantallas que se instalarán en un futuro y que condicionarán ampliamente el diseño de los teléfonos inteligentes que veremos en los próximos años. Uno de los aspectos más destacados en este sentido fue cuando Samsung presentó a principios de 2013 sus pantallas de fabricación propia Yuom. Éstas dejaron impresionados a medio mundo porque podían doblarse según quisiera el usuario.
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LG decidió sumarse a la fiesta un poco más tarde pero los esfuerzos que suponen fabricar un panel de estas características son más costosos de lo que se podían imaginar en un principio. Realmente, no hemos visto un equipo que cuente con una pantalla totalmente flexible, pero esto podría cambiar gracias a una nueva tecnología.

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La startup Kateeva ha desarrollado un nuevo método de fabricación que podría acelerar el proceso para que las grandes marcas pudieran incorporar estas pantallas en un futuro próximo. La empresa en cuestión ha creado un innovador proceso de “impresión”. Éste crea una capa protectoraen estos paneles protegiendo los diodos orgánicos de sus dos grandes enemigos, el oxígeno y el agua. Esto reduciría el coste tradicional del proceso a la mitad, lo que es una buena noticia tanto para los fabricantes como para los consumidores. Además, haría que estas pantallas fueran más resistentes.

La incapacidad de fabricar un método tan eficiente para su protección, habría impedido a Samsung, el fabricante de teléfonos inteligentes líder en el mercado actual, poder fabricar sus pantallas Yuom a gran escala. Incluso, se llegó a decir que el Samsung Galaxy Note 4 contaría con pantalla flexible pero parece que esto no será posible.

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“Sólo hacen falta unas cuantas moléculas de oxígeno o un poco de humedad en el ambiente para que una pantalla flexible se rompa“, ha afirmado Greg Raupp, experto en paneles digitales de laUniversidad Estatal de Arizona. El especialista ha señalado que los requisitos de protección en una de estas pantallas son de lo más importantes porque, aunque no lo parezca, son muy frágiles.

Afortunadamente, otra startup llamada Canatu pretende resolver el problema de la sensibilidad táctil en este tipo de pantallas con nanotubos de carbono en sustitución de los electrodos ITO. En definitiva, que sólo queda que los fabricantes se pongan manos a la obra ya que puede que no se necesite más que hasta finales de año para ver una pantalla OLED flexible en algún teléfono inteligente.

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Por el momento, no existen datos oficiales sobre algún producto en concreto que podría presentar Samsung, LG o cualquiera de los otros líderes del mercado de la telefonía móvil. Así que todavía tendremos que esperar para conocer los próximos proyectos que las distintas marcas podrían traerse entre manos. Sin embargo, todo hace pensar que las pantallas OLED flexibles están más cerca de lo que podríamos creer.